La Procuraduría (fiscalía) mexicana no avanza en las investigaciones del caso, mientras la salud del futbolista no da muestras de mejora.
Debido a que no colaboraron mucho con las autoridades y porque cayeron en contradicciones, cadeneros, vigilantes, meseros, el gerente y el afanador de los baños, desde ayer se encuentran en calidad de inculpados. Según la dependencia, no hay avances consistentes en el proceso.
La Procuraduría General también confirmó que tomará la declaración a los hermanos Ramón y Simón Charaf Medina, propietarios del denominado Bar Bar.
Las autoridades siguen sin saber quién es la persona que esa noche escoltaba a José Jorge Balderas Garza, alias “El Modelo, con quien aparece en un video de seguridad del bar entrando en el baño en el que se encontraba Cabañas y saliendo apresuradamente, supuestamente después del disparo.
Luis Genaro Vázquez, subprocurador capitalino, dijo que están descartando el que hasta ahora era el principal móvil del crimen: que el ataque fuera producto de una disputa entre Cabañas y su cuñado con los dos hombres por coqueteos con una bailarina cubana que acompañaba a los sospechosos.
“En ningún momento Cabañas tiene contacto con la bailarina. Cabañas iba con su esposa” y esa hipótesis “se está desdibujando”, explicó a Televisa.
Mientras tanto, el estado de la salud de Cabañas empieza a entrar a una etapa decisiva, 72 horas después de que fuera sometido a una operación para salvarle la vida tras el balazo que recibió en la cabeza.
Los últimos reportes médicos no son alentadores, aunque algunos especialistas ven como algo “positivo” que no se registren cambios negativos. Hoy, a primera hora, el neurocirujano Ernesto Martínez Duhart dio a conocer que la inflamación (edema) que el paraguayo presenta en el cerebro aumentó más de lo esperado, por lo que sería necesario sedarlo más para mejorar y proteger la función cerebral.




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