El matrimonio es en realidad bueno para la salud, aunque a veces no lo parezca. Según un estudio internacional, casarse reduce los riesgos de depresión y ansiedad, trastornos que afectan con más frecuencia a las personas que terminaron una relación.
El sondeo realizado entre 34,493 personas de 15 países fue dirigido por la psicóloga clínica Kate Scott, de la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda, y está basado en los estudios de la sección de Salud Mental Mundial (WMH, por su sigla en inglés) de la Organización Mundial de la Salud. La investigación, publicada recientemente en la revista británica Psychological Medicine, fue realizada en asociación con Harvard University y otras instituciones internacionales.
Poner fin al matrimonio, bien por separación, divorcio o muerte, está relacionado con un incremento del riesgo de trastornos mentales, con las mujeres más propensas a recurrir al abuso de sustancias y los hombres más proclives a acabar deprimidos. Esa es una una de las conclusiones del estudio.
“Lo que hace a esta investigación única y más sólida es la muestra tan grande y de tantos países, y el hecho de que tenemos datos no solo de la depresión (...) sino también de la ansiedad y de los trastornos por consumo de sustancias”, dijo Scott en un comunicado.
El investigador explicó que el estudio encontró que el matrimonio, comparado con la opción de no casarse, era bueno para la salud mental de ambos sexos, no solo de las mujeres, como lo habían indicado investigaciones previas.
DATOS
* De acuerdo con el sondeo, los hombres son menos propensos a la depresión en su primer matrimonio que las mujeres.
* La otra diferencia de género que encontró el estudio es que el matrimonio reduce el riesgo de trastorno por abuso de sustancias, más en mujeres que en hombres.




0 comentarios:
Publicar un comentario